: Cultura, Identidad y Continuidad

Durante los siglos XVII y XVIII los países iberoamericanos y el Perú en particular conocieron
el esplendor de un arte que había llegado desde los primeros momentos de la conquista y
que alcanzó entonces títulos propios e indiscutibles: el barroco. El barroco, más que un estilo
artístico, se convirtió en la expresión de un modo de vida. Una visión del mundo y la manifestación
de una civilización en sus más diversas gamas: arquitectura, pintura, escultura, literatura y, por cierto,
la música. El barroco impregnó la vida cotidiana de los hombres del Virreinato del Perú, marcó sus sentimientos y al
mismo tiempo los modos de expresarlos.

Tal vez, en ningún otro momento de la historia de Iberoamérica exista una reinterpretación tan vigorosa de técnicas y
valores provenientes de Europa, compartida por todos los pueblos del continente. Tuvo lugar una síntesis con formas
y manifestaciones aborígenes, así como maneras y estilos regionales peculiares y de notable originalidad.

El barroco persiste en el presente como trasfondo de la cultura viva, en manifestaciones tradicionales y populares cuyo
origen, justamente, se remonta a la época del virreinato. Estas manifestaciones son un testimonio del aporte de la Iglesia
Católica a la formación cultural del Perú y a la definición de su identidad.

Ante el imperativo de investigar, recuperar, preservar y difundir el patrimonio constituido por la música barroca existente
en los repositorios eclesiásticos peruanos, así como las expresiones de la cultura viva que se remontan en sus orígenes
a los siglos del virreinato, se decidió crear e impulsar el Proyecto Laudate (alabar mientras se canta) que luego se ha
perfeccionado como  Perú Barroco, pasando la  propuesta de la sola investigación a la difusión real en los ámbitos
nacional e internacional. La música occidental, en su continua evolución, ha ido recibiendo influencias de diferentes
partes del mundo y continúa en este proceso hoy en día.

Hanacpachap ha diseñado Perú Barroco para promover un mayor conocimiento de la evolución de la música occidental
luego del descubrimiento de un ‘eslabón perdido’ en su desarrollo en el Perú.