COMBOS DE AUTORREALIZACIÓN

El conjunto de la realidad peruana camina a paso de tortuga y, si bien mi lema es “CAMINA, NO
CORRAS”, debo aclarar que, para mi, nuestro paso peruano no es paso, es inacción, gobernada
por una inseguridad extrema (tanto social como psicológica).

Todo el mundo admite que nuestra burocracia es desesperante, pero también es insultante la
necesidad del promedio de nuestros compatriotas de hacer valer derechos que no hemos sabido
alcanzar, pues no hemos cumplido con los mínimos deberes de puntualidad, limpieza, convicción
y compromiso.

Nuestro alineamiento de valores es incorrecto y nuestra satisfacción personal es únicamente de
corto plazo. Soy de los que creen que ser un buen profesional es solo un primer peldaño para ser
un buen ciudadano, nada más. El buen profesional es solo el resultado de un esfuerzo educativo
a lo largo del tiempo. El buen ciudadano es el resultado del impacto positivo de un bagaje cultural
que nos define como pertenecientes a una sociedad que se reconoce como valiosa y construye
sobre sus propios aportes anteriores, fusionando permanentemente sin vacilaciones lo propio y
lo extraño, para re inventar la realidad y estar dispuesto a influenciar el universo entero… si,
además, somos buenos profesionales - enhorabuena.

Pero es difícil esperar más de lo que tenemos cuando nosotros mismos hemos creado un entorno
en el cual a nadie se le reconoce mérito alguno, excepto en algunos casos cuando ya hemos
abandonado este mundo o cuando el mérito es mayúsculamente económico… así, los pensadores,
los intelectuales, los artistas, los inventores y demás seres extraños que no piensan solo en dinero
tienen un valor en nuestra sociedad casi igual a cero y esto es una vergüenza y sirve de triste
radiografía de nuestro país.

Nos falta desarrollar nuestros COMBOS DE AUTORREALIZACIÓN, de bajo precio, al alcance de
todos los que cumplimos como ciudadanos sin demoras, sin dilaciones, con amor por nuestro entorno.

Para ello es necesario establecer con carácter de urgencia nacional la siguiente cadena de vida:

1. Tener dominio de nuestro bagaje cultural, conocerlo… lo cual comienza por reconocer que
   sabemos poco de lo que somos como sociedad y, humildemente, aceptar que somos ignorantes.
2. Dado ese paso podremos pensar en un desarrollo cultural, que significa construir nuestra
   realidad práctica sobre la base de un conocimiento que nos diferencie del resto, esto es contar
    con un valor diferencial.
3. Ello nos dará el sentido de pertenencia que permite que amemos, respetemos y defendamos aquello
   que se supone que nos constituye como sociedad.
4. Así, lograremos esa coherencia interna que permite mirarnos a la cara necesitando que el conjunto
   de ciudadanos crezca, por que cada uno de nosotros se hará más valioso en la medida en que los
   demás también se hagan más valiosos como seres humanos, como trabajadores, como agentes
    económicos.
5. Esto permitirá crear un conciente colectivo que finalmente nos colocará en la posición de poder
   hablar de IDENTIDAD.
6. Si dicha identidad es cierta, aparecerá de manera espontánea la AUTOESTIMA, que es el punto de
   partida para que podamos respetar un conjunto de
7. Valores
8. Ello, finalmente nos permitirá pensar que nos estamos llevando unos a otros, solidariamente,
   a lo que se denomina PROGRESO y DESARROLLO.
9. Así cada individuo se integrará a la comunidad creándose CIRCULOS VIRTUOSOS DE FELICIDAD.

La persona que realmente pertenece a una comunidad ES FELIZ PREOCUPÁNDOSE POR
MANTENERLA LIMPIA, ORDENADA, PUNTUAL, BELLA, avanzando con Honestidad y Orgullo.
PROMOVIENDO VALORES SEREMOS FELICES (así de cursi es la realidad).

BUENA VOLUNTAD, CIUDAD FELIZ